Los 26 Jubileos mayores 1300 - 2000

El primer Jubileo cristiano de la Historia tuvo lugar en la noche de Navidad del año 1299, en la basílica vaticana de San Pedro.
A partir del séptimo (1475) se lo llamará Año Santo.
Son Mayores los años jubilares correspondientes a la periodicidad de 25 años,
y extraordinarios los convocados por motivos puntuales, como el de 1933, que conmemoró el XIX Centenario de la Redención, o bien el actual Jubileo de la Misericordia (2016) que celebra el cincuentenario de la clausura del Concilio Vaticano II.

 Peregrinos y Jubileos

1- Año 1300 - Bonifacio VIII (1294-1303)

Respondiendo a la voluntad popular, el Sumo Pontífice concede el primer Jubileo cristiano, y determina que a partir de entonces deberá celebrarse cada 100 años, periodicidad que jamás fue respetada. La actual de 25 años fue establecida por el papa Pablo II en 1470, en vistas del séptimo Jubileo.

2- Año 1350 - Clemente VI (1342-1352)

Poco después de la muerte de Bonifacio VIII, se produce el exilio papal a Aviñón. La comunidad romana solicita al papa francés Clemente VI (Pierre Roger) la reducción de 100 a 50 años para la celebración del Jubileo. No obstante el exilio pontificio, se celebra en Roma, sin la presencia del papa. La Curia romana agrega una tercera meta jubilar para obtener las indulgencias: San Juan en Laterano: Catedral de Roma.

3- Año 1390 - Bonifacio IX (1389-1404)

Después de 67 años en Aviñón, el papado regresa a su sede natural; Roma. Urbano VI decide reducir de 50 a 33 años el período jubilar; la supuesta edad de Cristo. Habría debido celebrarse en el año 1383, pero la crisis política no lo permite; se lo posterga por seis años, para Navidad de 1389. Urbano VI fallece dos meses antes; lo celebra Bonifacio IX, su sucesor.

4- Año 1400 - Bonifacio IX

Celebrado a sólo 10 años del precedente, en pleno auge del Gran Cisma de Occidente. Se debilita el poder de Aviñón ante la Sede romana; a pesar de que Carlos VI, rey de Francia, prohibe a sus súbditos participar del Jubileo, son muchos los peregrinos franceses que llegan a Roma.

5- Año 1425 - Martín V (1417-1431)

Superado el Cisma de Occidente, el pontífice celebra un Año Santo triunfante. Como documenta un cronista de Viterbo, en sus notas de entonces, «Martín V introduce dos novedades: una medalla conmemorativa, y la apertura de la Puerta Santa de la Archibasílica San Juan en Laterano».

6- Año 1450 – Nicolás V - (1447-1455)

Afluencia extraordinaria de romeros. Un cronista documenta que «los peregrinos parecían hormigas caminando por las calles de Roma». Tal es la cantidad, que el papa determina: «quienes hayan visitado las basílicas jubilares, aunque sea sólo tres veces, habrán obtenido la indulgencia; pueden entonces regresar en paz a sus hogares.»

7- Año 1475 – Sixto IV (1471-1484)

En 1470, Pablo II reglamenta la periodicidad jubilar y la cantidad de visitas, pero fallece antes de celebrar un Jubileo. Lo sucede Sixto IV, quien utiliza por primera vez la imprenta. Ordena importantes obras de restauración para que Roma luzca en todo su esplendor. En el Vaticano decide construir una capilla pontificia para ceremonias solemnes; nace así la Cappella Sistina, que inmortalizará su nombre.

8 - Año 1500 - Alessandro VI (1492-1503)

El papa español Borja decide que la Puerta Santa de las cuatro basílicas se abran al mismo tiempo; reservándose él la de San Pedro. Fue muy criticado en el ambiente vaticano por haber comerciado indignamente con el Jubileo. Dispuso: «quienes deseen la indulgencia pero no puedan viajar, pagando sólo una tercera parte del viaje la tendrán, sin necesidad de venir a Roma».

9 - Año 1525 - Clemente VII (1523-1534)

Jubileo condicionado por dos acontecimientos, que a partir de entonces fraccionarán el catolicismo con enfrentamientos de fuerte hostilidad: la guerra, en territorio italiano, entre Carlos V de Austria y Francisco I de Francia, y la separación luterana, que impondrá un perfil diferente a los siguientes jubileos.

10 - Año 1550 - Giulio III (1550-1555)

Como bien señala el cronista Paschini, «con este Jubileo comienza la tradición de la caridad». Se organizan en Roma varias estructuras (confraternite), para una amplia, ordenada y atenta recepción de los peregrinos. Los romeros modernos llegan por primera vez en grandes grupos organizados, enarbolando estandartes y vistiendo atuendos regionales y locales.

11- Año 1575 - Gregorio XIII (1572-1585)

En el Jubileo anterior se perfilan claramente las bases del turismo moderno; pero en éste se refuerzan aún más. Con mucha antelación, el papa Gregorio XIII lanza una campaña propagandística a toda la comunidad cristiana internacional. Invita, además, a los más ilustres predicadores y confesores de toda Europa, para que, durante el Jubileo, rindan servicio espiritual a los peregrinos extranjeros y locales. Hace arreglar todas las calles de Roma, embelleciendo aún más la ciudad, y determina que los albergues respeten una tarifa fija, de acuerdo a los servicios y comodidades que ofrecen. Por primera vez se organiza un control de arribos, el cual registra un total de 300.000 «turistas» llegados del exterior; países europeos.

12- Año 1600 - Clemente VIII (1592-1605)

El pontífice continúa el camino de Gregorio XIII. Constituye dos comisiones de doce cardenales cada una, destinadas a la organización del receptivo. Ordena la construcción de nuevos asilos y albergues, pero es tal la afluencia de peregrinos, que el Vaticano se ve obligado a alquilar enteros edificios para poder alojarlos. Las crónicas de la época registran un récord absoluto; poco menos de 2.000.000 de arribos.

13- Año 1625 - Urbano VIII (1623-1644)

Una gran epidemia de peste en la ciudad de Palermo, que se difunde en muchos otros puntos de Sicilia, se convierte en un verdadero jaque para el resto de Italia. Por tal motivo se sustituye la visita a la basílica de San Pablo extramuros (alejada del centro) por la basílica de Santa María en Transtíber. Si bien es menor la cantidad de peregrinos, respecto al Jubileo anterior, los muchos que llegan lo hacen formando parte de grandes grupos.

14- Año 1650 - Inocencio X (1644-1655)

Continúa el desarrollo; en Roma se abren teatros públicos para peregrinos. En casas particulares (palacios) se organizan espectáculos de comedia. Los peregrinos siguen llegando en grandes grupos, pero además de sus estandartes y trajes típicos, ahora traen también coros con amplio repertorio de música sacra. Presente la nobleza: los duques de Toscana y de otras regiones italianas; los extranjeros envían embajadas: 160 personas representan a Mariana de Austria y 300 a Felipe IV. Se registran varias conversiones de hebreos, mahometanos y protestantes.

15- Año 1675 - Clemente X (1670-1676)

Considerado «la celebración suprema de un período histórico (el Barroco) que ilustra el último capítulo artístico de un volumen que no volverá a abrirse». Las cofradías, locales y extranjeras, contratan servicios de importantísimos arquitectos (Bernini, Maderno, Fontana, Mariani...) para diseñar y montar grandes estructuras destinadas a la representación de episodios del cristianismo.

16- Año 1700 - Inocencio XII (1691-1700)

Proclamado e inaugurado por Inocencio XII (fallece durante el Jubileo) fue concluido por Clemente XI. Debido al severo y austero pontificado de Inocencio XII, se apagan las luces del gran espectáculo del 1675. Todos los fondos, antes destinados al fasto, ahora lo son a la atención de enfermos (romeros y locales), y para alimentar, vestir y dar alojamiento digno a los carenciados.

17- Año 1725 - Benedicto XIII (1724-1730)

El pontífice, aún más severo y austero que Inocencio XII, pone de manifiesto la responsabilidad moral y espiritual del cristianismo. Él mismo se ocupa de visitar personalmente a los enfermos en las correspondientes sedes de las cofradías para confortarlos, confesarlos, y dar la Extrema Unción a quienes llegan a Roma para morir en un Año Santo.

Determina un muy estricto control de precios en los comercios públicos, sobre todo a los correspondientes al rubro víveres, y con el mismo rigor condena a quienes (laicos y religiosos) lucran con las indulgencias. Prohibe, además, los juegos de azar durante el período jubilar; en particular el lotto.

18- Año 1750 - Benedicto XIV (1740-1758)

El pontífice atiende personalmente a los romeros en las cofradías, les sirve de comer, y luego, respetando la tradición, les lava los pies.
San Leonardo de Puerto Mauricio coloca una gran cruz en el Coliseo, y prepara una estructura para representar la Via Crucis. Seis años antes, el Coliseo había sido consagrado Lugar Santo por el mismo Benedicto XIV.

19- Año 1775 - Pío VI (1775-1799)

La sede pontificia está vacante. Acaba de morir Clemente XIV. Los cardenales reunidos en Cónclave no consiguen ponerse de acuerdo en la elección del nuevo pontífice. Después de 135 días de votaciones es electo Giovan Angelo Braschi; Pío VI, que inaugura el Jubileo con dos meses de atraso.

- Año 1800

A principios de 1799, Pío VI es prisionero de Napoleón, en Valenza, donde fallece en agosto. Después de un largo período de Sede pontificia vacante, en el mes de marzo es electo su sucesor; Pío VII. Por el atraso respecto al comienzo del año jubilar, y la crítica situación reinante (Revolución Francesa, 1789) es imposible celebrar este Jubileo secular.

20- Año 1825 - Leone XII (1823-1829)

No obstante resuenen los ecos de la Revolución, más de 500.000 peregrinos se presentan ante el papa. La basílica de San Pablo extramuros había sido destruida por un incendio dos años antes; para poder cumplir con la tradicional visita a las cuatro basílicas jubilares, las autoridades vaticanas deciden sustituirla en este Jubileo con la de Santa María en Transtíber.

- Año 1850

La revolución de la Repubblica Romana, y el temporáneo exilio de Pío IX, imposibilitan la celebración de este Jubileo.

21- Año 1875 - Pío IX (1846-1878)

Como resultado de la ocupación de Roma (1870) por parte de las tropas italianas del rey Victorio Emanuel II -que declara Roma, capital del reino- no es posible la apertura de la Puerta Santa. El papa dispone que los fieles obtengan la indulgencia jubilar en las respectivas diócesis locales.

22- Año 1900 - Leone XIII (1878-1903)

Con el nuevo siglo comienza un período cuyo desarrollo era entonces inimaginable.
Los medios de comunicación y de transporte generan un gran aumento en la cantidad de peregrinos; van desapareciendo los «de a pie».
Roma ve crecer su estructura de pensiones, albergues y hoteles. Por primera vez se organizan congresos de estudio; en los que predomina la Arqueología. Se perfila el Año Santo como un período de marcado enriquecimiento cultural.

23- Año 1925 - Pío XI (1922-1939)

Por primera vez en la historia del Año Santo llegan a Roma peregrinos de todo el mundo, sin excepción. Junto al bastón y a todo su característico atuendo, el romero va perdiendo también su adjetivo; de ahora en más se lo llamará peregrino, o simplemente turista.

Repaso 9

24- Año 1950 - Pío XII (1939-1958)

A pocos años de finalizada la Segunda Guerra Mundial, el pontífice reclama justicia social y obras de asistencia en favor de humildes y carenciados; la respuesta positiva de los fieles es categórica. Demostrando capacidad y resistencia realmente extraordinarias, Pío XII concede 5.916 audiencias; 4.800 de carácter especial, 1.080 públicas y 36 a jefes de Estado.

25- Año 1975 - Pablo VI (1963-1978)

Los objetivos del pontífice para este Jubileo fueron concisos: Renovación y Reconciliación. Queriendo demostrar, quizás, que la dinastía más antigua del mundo occidental; el Papado, está dispuesta a enfrentar mucho más que lo pasado.

26- Año 2000

El obispo de Roma, Karol Wojtyla, el primer papa que abre y clausura la Puerta Santa de un milenio. Por primera vez, desde su institución en el año 1500, se modificó la ceremonia de apertura: el 15 de diciembre se derribó el muro que la cubre, y la noche del 24 el papa ingresó normalmente a la basílica de San Pedro para celebrar la Misa de Navidad, que los satélites de comunicación difundieron en todos los rincones del mundo. ¿Habría podido imaginar algo semejante Bonifacio VIII?

 26 Jubileos

Actualización: junio 2019

 Marcelo Yrurtia

Martine Ruais

Made with Adobe Muse