Basílicas y Catacumbas  Repaso
Portada Catacumbas Paleocristiano: lo esencial

Lóculos

Catacumbas

En el interior

Estas enormes necrópolis subterráneas, que los cristianos llamaron «cementerios», determinan un verdadero laberinto de ambulacros (galerías estrechas) en cuyos pavimentos, de tanto en tanto se ven lastras de mármol o piedra que cubren las hormas; sepulcros individuales bajo tierra. También individuales son las sepulturas en lóculos (nichos) excavados a varios niveles en las paredes laterales de los pasillos, con capacidad de hasta tres difuntos de modesta condición social. Se cerraba el lóculo con un titulus; una lastra de mármol, piedra o ladrillos, con el nombre del difunto o difuntos en el interior.

En los cubículos (grandes cámaras sepulcrales) se sepultaba a los miembros de una familia o de un grupo de la comunidad. Se decoraba el cubículo con imágenes y pinturas alusivas al grupo, a uno de sus integrantes o bien al Credo religioso. Algunas tumbas de estos cubículos están coronadas por un arco; se las llama entonces arcosolium.

Existen también espacios mucho más amplios que los cubículos; se trata de las criptas. Aquí se daba sepultura a uno o más mártires y se les oficiaba misa en el lugar. Las criptas se encuentran generalmente en el primer nivel de galerías.
En el cielo raso de las criptas hay lucernarios; perforaciones hacia el exterior que permiten el ingreso de luz natural, pero cuya función principal era airear el ambiente debido a la presencia de grupos de fieles.

son 8 palabras del léxico elemental de las catacumbas, necesarias para visitar estos primeros cementerios y comprender lo que se ve.

 

Con sus 99 escalones y 33 metros de extensión,

nos conduce al corazón de la comunidad cristiana

del Cuarto Siglo. Es la escalera más grande

de las catacumbas hasta ahora conocidas;

es también la única curvilínea.

Fue descubierta durante excavaciones organizadas

por la Comisión Pontificia, en el período 1955-56.

La profundidad de las catacumbas

-algunas de ellas con hasta 5 niveles de galerías- documentan el desarrollo del cristianismo.

 

Repaso 4

Sobre el títulus -el mármol o la piedra que cubría el lóculo- se escribía el nombre del difunto, acompañado de alguna frase de augurio o de carácter religioso.
La figura del pez no sólo simboliza un alimento eucarístico. Con la palabra griega IKTHYS (pez) los primeros cristianos formaron un anagrama tomando los sonidos iniciales:
I(esùs) K(ristòs) TH(èu) Y(òs) cuyo significado es «Jesús Cristo Hijo de Dios Salvador».

Cubículos

Catacumbas de San Calixto. Cubículo abovedado con arcosolio;
 tumba familiar coronada por un arco.

Cripta

Lucernario

La paloma

Paleocristiano; lo esencial

Nacen aquí las representaciones paleocristianas que, como lo indica el prefijo griego paleo, son primitivas; carentes aun de valor artístico.

Tales representaciones se inspiran en episodios de ambos Testamentos y en figuras de mitos paganos. Ciertas escenas de la vida corriente adquieren significado cristiano; la mujer que ora (abajo; izquierda), como así el pastor convertido en el Buen Pastor.
Cabe señalar que la imagen (muy deteriorada) del extremo derecho, es la primera que se conoce de la Virgen con el Niño - Catacumbas de Priscilla; Roma- siglo 3, años 230-40.

Se trata siempre de imágenes simples; algunas hasta casi infantiles como el pez, la paloma con el olivo, la palma, y también un ancla, pero de profundo significado. Nos llegan embellecidas por la pátina secular, y la emoción que nos produce el imaginarnos a aquella gente -bajo el brutal gladius persecutorio- dibujando y pintado mensajes de fe y esperanza, en lúgubres y profundas galerías subterráneas infestadas de cadáveres.

Arcosolio - detalle

Actualización: junio 2019

 Marcelo Yrurtia

Martine Ruais

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