Basílicas Menores

Entre las principales iglesias de Roma se distinguen las Basílicas Mayores y Menores.
Las cuatro Mayores son papales; las únicas que tienen una puerta exclusivamente destinada a los años Jubilares; la llamada Puerta Santa.

Las Basílicas Menores de Roma son varias decenas; entre ellas se encuentran las que fueron construidas ad corpum; sobre la tumba de un martir, o de varios; también las que conservan importantes reliquias insignes; las que fueron generalmente construidas en período paleocristiano, algunas sobre precedentes domus ecclesiae o en los terrenos de casas de importantes personalidades de la comunidad, muchos de ellos posteriormente canonizados.

El sacerdote florentino Filippo Neri (entonces futuro san Felipe Neri) seleccionó tres basílicas entre sus Menores preferidas, y agrupándolas con las cuatro Mayores determinó el que será el célebre Peregrinaje a las Siete Iglesias.

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Santa Cruz en Jerusalén

El emperador Constantino (aureolado)
y su madre Elena, con la «Vera Cruz».

Según la tradición, Elena, representada siempre con la cruz, hizo transportar a Roma, desde Jerusalén,

restos de la cruz de Cristo, otras reliquias de la Pasión, y tierra del Calvario.

De ambos elementos deriva el apelativo de la basílica; «Santa Cruz», por los fragmentos de la cruz de Cristo,

y «en Jerusalén», por haber sido construida sobre la tierra del Calvario.

El culto de la leyenda

El testimonio más antiguo de una iglesia llamada Jerusalén se encuentra en una biografía del papa Silvestre I, escrita en el siglo 4. Se refiere justamente a esta basílica, y dice así: «Constantino construyó una basílica en el Palacio Sessoriano (romano imperial) en la cual se conserva un relicario de oro con fragmentos de la Santa Cruz; a la iglesia le dio el nombre de Hierusalem».

Constantino, recordado como el primer emperador cristiano, era hijo de santa Elena y hermano de santa Constancia. Aproximadamente en el año 320, por su voluntad se comenzó la construcción de una pequeña basílica en un ala del Palacio imperial Sessoriano, propiedad de su madre.

A partir del Medioevo, esta basílica de Santa Cruz en Jerusalén fue muy visitada por los peregrinos romeros, debido a las importantes reliquias.

Es una basílica específicamente de peregrinaje. En ella encontramos un verdadero mundo legendario; fragmentos de la Cruz de Cristo (llamada la «Vera Croce»); la inscripción INRI (Glosario) en lo alto de la Cruz «Iesus Nazarenvs Rex Ivdaeorvm»; Jesús de Nazareth, Rey de los Judíos, además de un clavo de la Cruz y dos espinas de la corona. A la escalera que conduce a la capilla se la llama Calvario.
Bajo el pavimento de la Capilla subterránea de Santa Elena, se desparramó tierra que -refiere una leyenda- la santa hizo transportar desde el Gólgota.

Repaso 8

La zona de Santa Cruz en Jerusalén, en una estampa del siglo XVIII.

Actualización: junio 2019

 Marcelo Yrurtia

Martine Ruais

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