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Brotan tres iglesias El descuido fatal

Valentiniano II

Teodosio

Arcadio

Pablo fue martirizado en un lugar alejado, poco salubre y muy peligroso para los fieles que hubieran querido llegar hasta allí para rendirle homenaje.

Fue así que se decidió transportar sus restos

a una zona más cercana al centro de Roma.

Tumba del Apóstol de los Gentiles, bajo la Confesión de la basílica.
Sobre una lastra marmórea del siglo 4, se documenta su sepultura:

«Paulo / Apostolo Mart (yri)».

Las Tres Fuentes, tal es el nombre que familiarmente recibe el complejo;
verdadero oasis en el tiempo.

San Pablo extramuros

Brotan tres iglesias

Superado el período de malaria en la localidad de las Tres Fuentes, los peregrinos regresan a rendir homenaje ante el edículo erigido en memoria de Pablo, y ante un oratorio dedicado a María, construido en los primeros siglos sobre el sepulcro de Zenón; tribuno y mártir romano.

Es así como en el siglo 5 se encuentra una iglesia en el lugar. Se trata de San Paolo alle Tre Fontane, construida sobre el sitio del martirio del apóstol. En el interior se conserva la columna a la cual -según versión legendaria- fue atado Pablo para ser decapitado.

En el siglo 7; año 625, el papa Honorio I funda una Abadía que consagra a los santos Vicente y Anastasio; donde reposan los restos de Vicente de Huesca (mártir español) y Anastasio el Persa. Fue reconstruida en el siglo 13.

A finales del siglo 16, por voluntad del cardenal Alessandro Farnese, el arquitecto Giacomo della Porta construyó (1582-84) la iglesia Maria Scala Coeli, así llamada por una visión que en 1183 tuvo el fundador de los cistercienses, Bernardo de Claraval; la virgen recibía las almas de los difuntos que subían al cielo por una escalinata. En la iglesia se rinde culto al tribuno romano Zenón, que junto a  10.203 cristianos fueron aquí martirizados a fines del siglo 3, durante las feroces persecuciones del emperador Diocleciano y su césar Galerio.

Fueron éstas las últimas víctimas de las persecuciones anticristianas masivas del imperio «pagano». Pocos años después, mediante el Edicto de Milán, Constantino declara la Libertad de Culto.

La basílica de los Tres Emperadores

Dada la cantidad creciente de devotos del apóstol Pablo, la capacidad de esta nueva «constantiniana» resultó insuficiente. Por tal motivo, a fines del mismo siglo (año 386) los emperadores romanos Valentiniano II y Teodosio le encargaron al prefecto de Roma -el cónsul Piniano- la ampliación de la basílica; que debía decidir previa consulta «cum venerabili sacerdote»; es decir, debía consultarlo con el «venerable sacerdote», el papa, que entonces era Siricio.
Cabe recordar que fue precisamente Siricio (384-99) el primer obispo de Roma al que se lo llamó regularmente «Papa».

La monumental basílica debía ser construida obligatoriamente ad corpus. Luego de varios años de trabajo, los fieles se encontraron con que la nueva basílica de Pablo era realmente enorme. Fue la más grande hasta la construcción de la actual basílica de San Pedro en el Vaticano. Entrar en ella es como encontrarse en la que fue la más grande de las basílicas imperiales de los foros romanos.
Se la llamó «Basílica de los Tres Emperadores». Fue construida bajo la regencia de los emperadores romanos de Occidente y de Oriente: Valentiniano II y Teodosio; consagrada bajo el emperador Arcadio.
Fue nuevamente consagrada por el papa Siricio en el 390.

Al entrar en la basílica de Pablo, podemos imaginarnos estar en las antiguas basílicas del Foro; su planta arquitectónica es la misma que la monumental basílica Ulpia del Foro del emperador Trajano. Es la única basílica paleocristiana existente que representa, casi exactamente, las dimensiones de aquellas monumentales basílicas «paganas».
En esta imagen vemos sólo una de las cuatro naves laterales.

Repaso 4 . 5
Repaso 10

Actualización: junio 2019

 Marcelo Yrurtia

Martine Ruais

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