Basílicas y Catacumbas Respueta inesperada La Piedad Il Cupolone Un hombre con martillo Portada San Pedro  Repaso

Contra la voluntad de sus padres, a los 13 años comienza sus prácticas en el taller de Ghirlandaio.
Los primeros trabajos del aprendiz causan la admiración de Lorenzo de' Medici; il Magnifico.

Los pontífices Julio II (Moisés y Génesis), Clemente VII (Juicio Final) y Pablo III (Juicio Final y basílica de San Pedro) fueron sus grandes mecenas.

Además de la ciclópea producción de artista plástico y arquitecto, sus composiciones poéticas ocupan un lugar relevante en la lírica del siglo 16.

Michelangelo Buonarroti

Respuesta inesperada

Cuando en 1546, el papa Pablo III convoca a Miguel Ángel para solicitarle un proyecto para la basílica,
el pontífice obtiene una respuesta absolutamente insólita: «Lo haré en agradecimiento a Dios y reconocimiento a Pedro». Las palabras fueron documentadas por el pintor y arquitecto renacentista Giorgio Vasari. Ante semejante posibilidad, Miguel Ángel rechaza hablar de compensación económica; no lo hará por eso ni para eso, sino exclusivamente «en agradecimiento a Dios y reconocimiento a Pedro...»; auténtico acto de Fe. Tenía entonces 72 años, trabajará durante 17 más en la basílica.

Después de la muerte del maestro (1564) la cúpula fue magistralmente continuada por los arquitectos
Giacomo Della Porta y Domenico Fontana quienes, trabajando día y noche durante siete meses, consiguieron concluirla en el tiempo previsto.

Michelangelo

Il Cupolone

Así llamada familiarmente en Roma la cúpula

de San Pedro, obra magna de Miguel Ángel;

símbolo inconfundible de la Roma papal y cristiana.

Il Cupolone

Considerada una de las maravillas arquitectónicas de todos los tiempos, Miguel Ángel basó su proyecto sobre estudios de la célebre cúpula del Duomo de Florencia, que el genial arquitecto Filippo Brunelleschi a su vez había realizado sobre estudios de la cúpula del Pantheon romano; siglo I a.C.

Sería irreconocible el cielo de Roma sin su magnífico cupolone.

El 18 de noviembre de 1593 se colocó sobre la linterna de la cúpula la esfera de bronce dorado que sostiene la cruz.

Con una gran inscripción en la base de la cúpula, en el interior de la basílica, el papa Clemente VIII quiso rendir homenaje a su predecesor Sixto V. En grandes caracteres se lee: S. PETRI GLORIAE SIXTUS PP. V. A. MDXC PONTIF. V («A la gloria de san Pedro, papa Sixto V, en el año 1590, el V de su pontificado»).

La cúpula pesa aproximadamente 14.000 toneladas; altura interior 117,57 mts; exterior 133,30. Diámetro interior 41,50; exterior 58,90.

Michelangelo Buonarroti (1475-1564) - Escultor, pintor, arquitecto y poeta.

San Pedro en Vaticano

Repaso 6

La Piedad de Michelangelo

La Piedad

Ingresando a la basílica, en el extremo lateral derecho encontramos la Capilla de la Piedad, donde se conserva el grupo escultórico más famoso de la Historia del Arte: La Pietà de Miguel Ángel: síntesis y culminación de las conquistas de la escultura del siglo 15, realizada por un joven desconocido de sólo 23 años de edad recién cumplidos. Miguel Ángel se vio obligado a firmar su obra (en la cinta que pasa sobre el hombro de María) dado que su capolavoro lo atribuían a otros artistas; principalmente al gran escultor milanés Cristoforo Solari.
Se suele decir que es la única de sus obras que lleva su nombre, sin embargo también su última Pietà lleva su nombre; tallado en la fase frontal de la base. Se trata de su última obra, en la que trabajó hasta pocos días antes de morir a los 89 años de edad. La obra, inacabada, se encuentra expuesta en Milán en el Museo Civico del Castello Sforzesco.

Miguel Ángel realizó su primera Piedad -la «vaticana»- entre 1499 y 1500;
le había encargado una obra el cardenal de Saint-Denis, Jean de Bilhères-Lagraulas, entonces embajador del rey francés Carlos VIII ante el papa Inocencio VIII.

Pasaron muchos años, hasta que un pobre hombre muy trastornado -quizás despiadado- golpeó a María con un martillo, rompiéndole la nariz y el antebrazo izquierdo. La rápida intervención de guardias y público presente limitó el daño, pero a pesar de ello y del excelente restauro, la obra ha perdido su secreta integridad.

Repaso 7

Un hombre con martillo

Ocurrió el domingo 21 de mayo de 1972; a las 11,30.

El geólogo australiano Laszlo Toth (foto central) atacó a martillazos la obra cúlmine de la escultura occidental.

A la mañana siguiente, gran cantidad de público (30.000 entre romanos y turistas) se dieron cita en peregrinaje espontáneo en la basílica. Las luces de la capilla estaban apagadas; la madre y su hijo, cubiertos bajo una tela. A pesar de no poder ver nada, peregrinos y curiosos permanecían frente a la capilla, como en un funeral. Se murmuraba asombro en todas las lenguas.

El Vaticano no mediatizó la personalidad del pobre hombre con martillo.
Después de 10 meses de restauración, el 23 de marzo de 1973, la madre y su hijo regresaron nuevamente a su capilla; desde entonces muy tardíamente protegidos por un gran vidrio antiproyectiles y trastornos.

Actualización: junio 2019

 Marcelo Yrurtia

Martine Ruais

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