San Juan en Laterano

Voces en la Catedral

El canto es una de las expresiones primordiales de la liturgia; tributo de alabanza ofrecido a Dios por una asamblea (ecclesia = iglesia).

En el siglo 4 se registran varios ritos orientales y occidentales (latinos), cada uno con su propia liturgia y música; durante mucho tiempo coexisten diversos estilos de canto llano.

El canto llano es una monodia (una sola voz) sujeta al «ritmo silábico»; quiere decir que se acentúa la música según la sílaba cantada.
Las raíces del canto en el rito romano se encuentran en las sinagogas y en la música de las primeras comunidades cristianas orientales. Nos es posible confirmar históricamente sólo los aportes de Jerusalén y Bizancio.

Repaso 1
 Basílicas y Catacumbas Magno y gregoriano Resurge la Gran Schola Sacra y religiosa Ambrosio y su canto Siete notas de Guido Portada San Juan
 Repaso

Ambrosio y su canto

Hasta finales del siglo 4, durante la Misa se cantaban melodías derivadas de Salmos; fue entonces Ambrosio (obispo de Milán y Padre de la Iglesia) quien por primera vez introdujo en la liturgia cristiana (386) el uso de cantos no derivados de Salmos.
Ambrosio -reconocido como el «más musical» de los Padres de la Iglesia- compuso textos y música para himnos, innovando el estilo litúrgico con la introducción de valores métricos musicales, dejando de lado el «ritmo silábico» de las sinagogas.

Sus innovaciones se difunden rápidamente bajo el nombre de Canto Ambrosiano.

Según documentan el Liber Pontificalis y el Ordo Romanus, la primera organización de la liturgia y del canto romano litúrgico se remonta al período del papa Dámaso (366-84); el papa que le pide a su secretario Jerónimo traducir la biblia en latín vulgar (La Vulgata). Todo en ese mismo siglo 4, La Vulgata de Jerónimo, el canto de Ambrosio y la construcción de las tres grandes basílicas cristianas de Constantino en Roma.

Repaso 2 . 3

San Ambrosio (340-397)

Papa San Dámaso (366-384)

Papa San Gregorio Magno

(590-604)

Magno y gregoriano

Para salvaguardar la tradición canora romana, el papa Gregorio Magno (590-604) funda dos Scholae Cantorum (las primeras escuelas de canto en Occidente); una y principal en la Archibasílica Lateranense, la otra en la Basílica de San Pedro en Vaticano

En estas Scholae, la enseñanza es exclusivamente vocal -sin instrumentos- y el aprendizaje paulatino del extenso repertorio debe ser íntegramente memorizado. Para alcanzar la preparación técnica adecuada (la voz utilizada como instrumento y no como simple emisión sonora) los alumnos deben cumplir cursos durante no menos de nueve años.

Los cargos de responsabilidad en la Schola son cuatro: el Primicerius o Archicantor; primer cantor y director responsable de la Schola. El Secundicerius; complementa sus actividades didácticas con obligaciones de compositor y arreglador. El Tertius desarrolla funciones específicamente didácticas; mientras que la estructura apoya sobre el Quartus Scholae, cuya responsabilidad de Archiparaphonista  formativo consiste en seleccionar niños y jóvenes que, mediante específicas audiciones, demuestren marcadas condiciones musicales, vocales y capacidad de reconocimiento auditivo.

Partitura gregoriana

Repaso 4

Detalles de la «Cantoria» de Luca della Robbia
para la Catedral (Duomo) de Florencia (1431-38)

Siete notas de Guido

El papa Juan XIX (1024-32) convoca al monje benedictino Guido d’Arezzo (922-1050) para que imparta su método de lectura musical a los alumnos de la Schola Cantorum del Laterano. El monje -reconocido como inventor del solfeo- gracias a una astucia didáctica excepcional enseña el nuevo nombre de las notas, facilitando a su vez la entonación y el reconocimiento auditivo de los intervalos sucesivos. Para tal fin utiliza la música de un himno (Ut queant laxis…) cuya adaptación del texto se atribuye a Paolo Diacono.

Nótese que en el texto del himno, la primera sílaba de las líneas 2 a 6 corresponden a los nombres de las notas musicales Re-Mi-Fa-Sol-La.
El nombre de la nota Si -séptima línea- es el resultado de las dos iniciales de Sancte Iohannes.
A principios del siglo 17, el teórico de la música y erudito italiano Giovanni Battista Doni, por razones de eufonía propuso sustituir la sílaba Ut (poco apta a la dicción del solfeo) por la sílaba Do -primera línea- derivada de Dominus (Señor).

1 UT quaeant laxis

2 REsonare fibris

3 MIra gestorum

4 FAmuli tuorum

5 SOLve polluti

6 LAbii reatum

7 Sancte Iohannes

Repaso 5 . 6

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Cautiverio y silencio

La Schola Cantorum Lateranense -a través de sus varias formas nominales- cumplió un rol determinante e ininterrumpido en el contexto de la música litúrgica durante más de 700 años; desde finales del siglo hasta principios del 14, cuando la Schola debió interrumpir su actividad a causa de la fractura producida por el dominio de la corona francesa sobre el papado (Aviñón 1305-77), y el consiguiente abandono de la sede lateranense.

Resurge la gran Schola

En Laterano renace (1543) la célebre Schola Cantorum de Gregorio Magno, con el nombre de «Cappella Musicale Lateranense», que en 1784 Pío VI modifica con su propio nombre  «Cappella Pio Lateranense» y por último, a partir de 1801, Pío VII rebautiza como «Cappella Musicale Pontificia», otorgando a sus integrantes los mismos derechos y privilegios de los integrantes de su par, la  «Cappella Sistina» del Vaticano, cuyo nominativo oficial es «Cappella Musicale Pontificia Sistina».

Se atribuía el término «cappella» al lugar de culto donde se cantaban las obras de carácter religioso, ya sea monódico o polifónico, sin participación instrumental. Por lo tanto, cuando decimos música «a cappella» no significa que sea de carácter solo religioso ni tampoco para cantar en una capilla, sino que es música compuesta exclusivamente para voces.

Papa Sixto IV (1471-84)

Después de la peor crisis en la Historia del Papado (Aviñón y el Gran Cisma de Occidente) la sede pontificia retorna a Roma; su sede natural.

Renace entonces la exigencia de una estructura musical, que lentamente retomará sus seculares orígenes. Por voluntad de Sixto IV se constituye el «Collegio dei Cappellani Cantori», primer núcleo del entonces futuro «Coro della Cappella Sistina».

Repaso 8 . 9

Papa Pio VI (1775-99)

Papa Pio VII (1800-23)

Sacra y Religiosa

De acuerdo a la reglamentación de Pío X (1903) se reserva el calificativo de «sacra» a la música correspondiente a las funciones del culto; cantos litúrgicos, misas, himnos, kiries, motetes...
«Música religiosa», en cambio, son todas las melodías, temas y textos inspirados por sentimientos religiosos.

En el culto católico latino, la historia de la «música sacra» se identifica con la evolución del Canto Gregoriano. Por tradición y regla, la música sacra es vocal; solo el órgano está admitido.
Excepcionalmente se incluyen instrumentos a partir del siglo 15. En 1610, Claudio Monteverdi compone algunos fragmentos instrumentales en una Misa. A fines del siglo 18 e inicios del 19 se nota una introducción de música profana que no corresponde al ámbito sacro ni religioso.

La reforma de la «música sacra», reglamentada por Pío X, restablece en todas las iglesias de culto latino el Canto Gregoriano y la música «a cappella»; sin instrumentos. Admitiendo que estos puedan utilizarse en formas de música religiosa, contemporánea al tiempo actual.
El «Concilio Vaticano II» (1962-65) recomienda congruencia entre textos y música relativos a un alto nivel litúrgico.

Repaso 7 . 10

Papa San Pio X (1903-14)

Cappella Musicale Pontificia, más conocida como «Coro de la Capilla Sixtina».
Director: maestro Massimo Palombella

Actualización: junio 2019

 Marcelo Yrurtia

Martine Ruais

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