Basílicas y Catacumbas Primeros pasos Catedral del mundo Portada San Juan  Repaso Hacia el paraíso
Como los romanos Terrenos de familia

En la fachada se lee, en inscripción latina:
«Sacrosancta Lateranensis ecclesia omnium urbis et orbis ecclesiarum mater et caput ».
(Sacrosanta iglesia lateranense madre y cabeza de todas las iglesias de la ciudad y del mundo).
Su título oficial:
Archibasílica del Santísimo Salvador, de San Juan Bautista y San Juan Evangelista en Laterano. Madre y cabeza de todas las iglesias de la ciudad y del mundo.

Basílicas Mayores

San Juan en Laterano

Primera basílica de la historia del cristianismo;
donde tuvo su primera cátedra el obispo romano.
Catedral de Roma y del mundo católico.

Oficialmente Archibasílica, con el prefijo griego archi, que significa primero/a.

Terrenos de familia

En los albores del Imperio esta zona hacía parte de la Cælemontium; la segunda de las catorce regiones determinadas por Augusto.
En sus Annali, el historiador Tácito documenta que en el año 65 el cónsul romano Plauzio Laterano es condenado a muerte por Nerón (54-68); habría participado a la conjura contra el emperador, comandada por el senador Pisón.

Cumplida la condena, Nerón confisca las propiedades de Plauzio y de toda la familia Laterano; gran extensión de terrenos que en adelante se la reconocerá con el patronímico Laterano. Se trata de una zona salubre, particularmente elevada respecto al resto de la ciudad, por lo que se encuentra al reparo de las peligrosas inundaciones del río Tíber. Por tal motivo, las familias patricias e imperiales la eligen para erigir sus mansiones. En el año 201, el emperador romano Septimio Severo funda un cuerpo militar de alto rango: los Equites Singulares, la Guardia Imperial, para la cual se construyen cuarteles en Laterano. A principios del siglo 4, la emperatriz Fausta, mujer del emperador Constantino, es propietaria de uno de los importantes palacios de la zona, que había pertenecido a la familia Laterano en el primer siglo.

Aún hoy, a casi 2000 años del cónsul romano «Plautius», la zona conserva el apellido de su familia: Laterano. Por lo tanto, no existe ninguna razón histórica que nos justifique modificar el patronímico Laterano en «Letrán».

Repaso 1

Los dos Juan

El papa Silvestre consagra la basílica (año 324) a Jesús, denominándola Archibasílica del Santísimo Salvador.
Entrado el siglo 5 la Archibasílica toma los nombres del vecino Monasterio Benedictino, consagrado entonces a los santos Juan Bautista y Juan Evangelista.
En la memoria popular cayó en el olvido que había sido consagrada al  Salvador, y además se fusionaron «ambos Juanes» en uno solo.  Así llega a nosotros, aparentemente consagrada a un único «San Juan».

Repaso 9

Papa Melquíades

311-14

Papa Silvestre

314-35

Ekklesía

Cabe recordar que las primeras comunidades cristianas en Roma eran de lengua y cultura griega; utilizaban el término «ekklesía» para decir asamblea, reunión.
Los latinos de la comunidad adoptan el término «ecclesia», que en nuestros romances se convertirá en chiesa, église, igreja, iglesia, para designar ya sea la Asamblea de la comunidad; el Edificio donde se reúne, y la Institución eclesial propiamente dicha.

Repaso 4

Para la realización del primer edificio en el que podrá reunirse la asamblea de cristianos se toma como modelo la estructura de las grandes basílicas civiles del Foro Romano

Primeros pasos

Como consecuencia del Edicto de Milán (313) el emperador Constantino pone a disposición del obispo de Roma (el entonces papa Melquíades) la domus Faustae; el palacio de la emperatriz Fausta, su segunda esposa.
La comunidad, encabezada por el obispo, le propone al emperador construir un edificio en las inmediaciones del palacio, para poder reunirse en asamblea («ecclesia») cristiana.

De común acuerdo, el emperador y el papa Melquíades deciden entonces construir el edificio para las reuniones de la «ecclesia cristiana».
Se aprovechan como base los restos del cuartel romano de los Equites Singulares, que Septimio Severo había hecho construir hacía ya más de un siglo.

Repaso 2
Repaso 3 . 5

Como los romanos

El emperador Constantino y el papa Melquíades toman como modelo las grandes basílicas del Foro Romano. Corría el año 314; comienzan las obras de la primera iglesia oficial de Occidente; la llamarán basílica, en reconocimiento de aquellas civiles del Foro romano y del Agorá griego.
Para los cristianos será la primera, por lo tanto Archibasílica, con el prefijo griego archi, que significa primero/a.

El primer papa libre

Pero Melquíades no verá materializado el sueño; fallece muy poco después de lanzado el proyecto. Los miembros de su «ecclesia» lo sepultan en las catacumbas de San Calixto.
Melquíades -hoy olvidado- fue
el primer obispo de Roma (o primer papa) que pactando con un emperador, obtuvo la libertad de su tan castigada comunidad cristiana.
Con debido reconocimiento, Agustín de Hipona (san Agustín) lo recuerda como «auténtico hijo de la paz y verdadero padre para los cristianos».

Repaso 10

Catedral del mundo

Al papa Melquíades lo sucede Silvestre, que en el año 324 consagra la basílica al Cristo, denominándola Archibasílica del Santísimo Salvador.

Deberíamos considerarla Archicatedral, dado que fue el primer edificio, oficialmente reconocido, en el que el principal obispo de la comunidad pudo asentar su «cátedra» ante la «asamblea».

También cátedra es un término griego (καθέδρα, asiento). Nos llega del latín «cathedra», con significado de «dignidad», ya sea ésta apostólica, pontifical o magistral (de maestro). Tenemos un ejemplo cuando Jesús dice «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos» (Mateo 23, v.2).

Si bien nos quedan muy pocos restos de aquella primera basílica del siglo 4, en el Liber Pontificalis se la documenta como un edificio espléndido; se la llamaba Basílica Áurea.
Su estructura era de cinco naves, con marcada diferencia de altura entre la central y las laterales. En la parte superior de la central tenía grandes ventanas, principal fuente de iluminación del templo.

Repaso 7 . 8

Hacia el Paraíso

Como toda basílica paleocristiana, el edificio debía orientarse en dirección este-oeste, con la fachada hacia el alba; es decir, hacia Oriente, punto cardinal donde se encuentra el Paraíso citado en el Génesis.
El ábside y el altar, en cambio, debían mirar hacia el ocaso; Occidente. Tal disposición arquitectónica correspondía a instrucciones encontradas en un texto del primer siglo, atribuido al papa Clemente I. Según otros historiadores podría tratarse de documentos de principios del siglo en el que se construyó la basílica.
En el mismo texto se describe que en el centro del ábside debe encontrarse el
obispo (superior de la comunidad), rodeado por los presbíteros (ministros ancianos), mientras que los diáconos (ministros de segundo rango) deben mantener a los laicos a una cierta distancia, separados en grupos de hombres y de mujeres. En los orígenes del cristianismo se denomina «laicos» a los creyentes practicantes, no pertenecientes al clero.

Repaso 6

 

Actualización: junio 2019

 Marcelo Yrurtia

Martine Ruais

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